Fundación Chile

Patricio Meller: “No invertir en educación ahora puede tener daños irreparables en las generaciones futuras”.

Publicado: 16 diciembre, 2016 Categorías: ,

En una columna publicada en el sitio web Bright, el economista y presidente de Fundación Chile reflexiona sobre los alcances que tendría la educación si se posicionara a ésta como una prioridad mundial.

Los líderes mundiales no están invirtiendo lo suficiente en educación porque no tiene resultados visibles a corto plazo. Esta es la tesis de la columna escrita por Patricio Meller, Ph.D en Economía de la Universidad de California y presidente de la Fundación Chile, publicada en el sitio Bright, web dedicada a la innovación en educación. “El progreso no puede ser medido en semanas o meses (…) debe ser evaluado en años y décadas”, explica Meller.

En la columna, el economista señala también que es clave mostrarles a los líderes mundiales que no invertir en educación puede tener “daños irreparables en las generaciones futuras” y que es una prioridad mundial que no puede esperar más. Además agrega que hay que convencer a los grandes inversionistas “que el acceder a una educación de calidad es un derecho fundamental”.

Para sustentar la tesis, el presidente de Fundación Chile menciona el informe entregado por la International Commission on Financing Global Education Opportunity, “The Learning Generation, Investing in education for a changing world”. El documento señala que para el 2050, y si es que todos los niños que están en la escuela aprenden, la tasa de mortalidad se reduciría y que la mejora de la calidad de la educación que resulte de eso –medido en años de vida- sería casi equivalente a erradicar las muertes por VIH y Malaria.

En su columna, Meller también señala que cada año adicional de escolaridad reduce el riesgo de un joven adolecente de verse involucrado en un conflicto en un 20%. Además, agrega que la educación también es vital para el crecimiento económico. “Según la Comisión, si logramos que los jóvenes estén en las escuelas y aprendan, para el 2050, el producto interno bruto de los países más pobres, será un 70% más alto en comparación si no tomáramos ninguna acción”, explica.

Para el economista, ha sido demasiado el tiempo en que la educación no ha sido una prioridad mundial a pesar de ser un derecho y que “los niños que no reciben una educación de calidad terminan atrapados en la extrema pobreza que no sólo impacta en ellos, si no a sus comunidades, familias y sus propios hijos”.