Fundación Chile

¿Cuál es la relación de CORFO con las incubadoras que operan con Fondo SSAF?

Publicado: 1 octubre, 2014 Categorías: ,

La incubadora de negocios de Fundación Chile, EmprendeFCh, cuenta con diferentes proyectos en su portafolio, los cuales son financiados por el subsidio “SSAF” de CORFO. Por lo anterior, es necesario profundizar en la relación que surge entre emprendedores, incubadoras y CORFO, al momento en que se inicia el financiamiento de un proyecto bajo esta modalidad.

En primer lugar, hay que aclarar que para poder postular al subsidio SSAF, las empresas tienen que cumplir con ciertos requisitos como: ser innovadoras, escalables e internacionalizables. Además,  deben estar constituidas en Chile (o constituirse durante los primeros meses después de postular)  y en una primera etapa desarrollar su negocio en el país.

Existen dos tipos de subsidio SSAF o Subsidio Semilla de Asignación Flexible: SSAF-I y SSAF-D. El primero, denominado Subsidio Semilla de Asignación Flexible de Innovación, es para proyectos que tienen un componente de innovación potente en su propuesta de valor, mientras que el segundo, Subsidio Semilla de Asignación Flexible de Desarrollo, tiene un foco en proyectos un poco más tradicionales, pero que de todas maneras logran diferenciarse dentro del mercado.

Este fondo se considera flexible, dado que permite a los emprendedores modificar sus presupuestos postulados a medida que se van desarrollando las actividades del negocio. El proceso de modificación del presupuesto se llama “re-itemización” y de esta manera se corrigen las diferencias entre los gastos que se planeaba hacer en un comienzo y los que realmente se hicieron. Por otro lado, esta modalidad también se diferencia de los antiguos fondos semilla en que introduce a las incubadoras como intermediarios entre CORFO y los emprendedores, lo cual significa una mejor distribución de la carga de trabajo donde antes CORFO debía interactuar directamente con todos los emprendedores para efectos de la administración del fondo SSAF.

Las incubadoras, actúan como un agente de fe entre CORFO y el emprendedor, velando tanto por los intereses del emprendedor y al mismo tiempo por los intereses de CORFO.

Las incubadoras, actúan como un agente de fe entre CORFO y el emprendedor, velando tanto por los intereses del emprendedor y al mismo tiempo por los intereses de CORFO, resguardando el buen uso de los fondos del Estado y asegurando el cumplimiento de todos los requerimientos que derivan de la Contraloría del Estado.

Las incubadoras reciben las postulaciones de los emprendedores y deciden, según criterios de selección, cuánto, cómo y a quién entregarle el dinero. Todo esto sucede bajo la supervisión de CORFO, que además debe dar su aprobación para varias etapas del proceso.

Si bien cada incubadora tiene libertad para fijar las condiciones de la ejecución del fondo, en términos generales se puede decir que hay ciertas prácticas estándar, tales como:

  • El fondo SSAF exige un co-financiamiento por parte del emprendedor de un 25%. Esto tiene sentido, ya que obliga al emprendedor a aportar capital propio o conseguir el dinero con otro inversionista, con el fin de asegurar el compromiso y aumentar la probabilidad de éxito.
  • Si bien los modelos de financiamiento pueden variar entre incubadoras, estas deben entregar el dinero en etapas de acuerdo al cumplimiento de ciertos hitos. Algunas entregan en una primera instancia 10 millones y luego 50 millones más, mientras que  otras hacen divisiones más pequeñas. CORFO contempla dos fases, que pueden ser subdivididas como las incubadoras estimen pertinente, pero siempre debe ser bajo el cumplimiento de hitos.
  • El emprendedor tiene que entregar un presupuesto que muestre claramente en qué gastará el dinero otorgado. El documento será analizado por la incubadora y CORFO, para su aprobación.
  • CORFO exige que el emprendedor sea capaz de mostrarle todos los documentos que certifiquen que los gastos se hicieron en línea con los intereses del proyecto. La presentación apropiada de estos documentos en una primera instancia puede considerarse una tarea que puede consumir mucho tiempo. Cuando el emprendedor, logra ser ordenado desde el día uno, y lleva bien registrada la contabilidad y los gastos que se llevan a cabo, se transforma en una tarea liviana.

*Hay que ser enfático en el orden económico, porque además del gran tiempo que puede requerir la tarea, se puede correr un riesgo si no se guardaron documentos o dichos montos no fueron contabilizados de forma apropiada, ya que existe la posibilidad que se rechace la rendición, lo que se traduciría en la devolución de ese dinero a CORFO.

Si bien un proyecto puede ser integrado al programa de incubación porque se estimó que hay una idea con mucho potencial o que aborda una necesidad de mercado real, eventualmente tanto el comité de inversión de la incubadora como el de CORFO pueden decidir dar término al apoyo financiero dado que las hipótesis planteadas no corresponden a la realidad o ciertos supuestos considerados inicialmente probaron estar equivocados. Sin embargo, este corte no exime a los emprendedores de rendir apropiadamente los gastos del dinero que se alcanzó a entregar, puesto que de todas maneras ese capital debió ser invertido de manera apropiada en línea con los mejores intereses del negocio y acorde al presupuesto presentado.

Llevando un orden apropiado de los gastos y teniendo siempre en cuenta los criterios y bases del fondo SSAF, este se transforma en una potente herramienta para la creación de nuevos negocios. El fondo SSAF es una de las líneas de financiamiento más exitosas que CORFO ha dispuesto para los emprendedores Chilenos.